Pollo de pasto a la mostaza, asado en crockpot

Aunque para esta receta de pollo a la mostaza, asado en crockpot a baja temperatura, os serviría cualquier pollo, el que veis en la fotografía no es un pollo cualquiera. Se trata de un pollo de pasto.

Lo más común oír vacas de pasto, pero, que un pollo paste también es posible. Desde que hace varios meses visité Planeses priorizamos este tipo de alimentos y acostumbro a hacer una gran compra online cada dos meses aproximadamente. Mi amiga Laura Garcia os explica muy detenidamente el proyecto de agricultura regenerativa de Planeses y en que se diferencian del resto.

Sin obviar el sabor y la textura, y si además si lo cocinamos en crockpot, un pollo de pasto tiene un perfil nutricional muchísimo mejor, debido a que comen hierba y bichitos y no solo pienso y grano por más ecológico que sea. Por lo que os recomiendo infinitamente prioricéis este tipo de alimentos, seguido de ecológicos y el más común pollo campero.

Sin más os dejo con esta sencillísima receta. Recordad que para cocinar en olla de cocción lenta tan solo tenéis que hacer la preparación, luego os podéis olvidar prácticamente del pollo hasta que el olor de la cocción os haga acordaros de él.

Ingredientes

  • 1 pollo entero
  • 1cda mostaza antigua
  • 1cda mostaza dijon
  • ghee, mantequilla o aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • romero

Instrucciones

  1. Mezclad en un bowl las mostazas, sal y la pimienta. Así como el aceite de oliva o ghee (líquido) y el romero.
  2. Limpiad el pollo de posibles plumas y pelos. Si habéis escogido como opción la mantequilla o si vuestro ghee está sólido, frotad unos trozos de grasa por todo el pollo y meted un pequeño trozo dentro.
  3. Con la ayuda de un pincel, o con una cuchara y directamente con las manos, embadurnad bien el pollo con la mezcla de las mostazas y especias, también por dentro.
  4. Atad las patas con una cuerda y meted el pollo en vuestra olla de cocción lenta y programarlo 5 horas en opción lenta (low).
  5. Opcional. Encendemos el horno, opción grill a máxima potencia y doramos el pollo unos minutos. La piel quedará crujiente y muy sabrosa.

En casa acostumbramos a comernos los muslos, alitas y los menudillos al momento, bañados en la salsa que ha generado todo el mejunje. Las pechugas las dejamos para comer otro día con otra guarnición.

Podéis leer los post de Laura Garcia o Marina Ribas si os interesa saber más sobre la carne de pasto.

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